
Lo segundo, nos visita el líder, equipo que no ha sido derrotado hasta ahora.
Y lo tercero, que tenemos que ser nosotros.
Sabemos quiénes somos, de dónde venimos, dónde estamos, a falta de ocho jornadas, y lo que tenemos claro es que tenemos que ser nosotros mismos para poder conseguir algo positivo.
El equipo viene trabajando muy bien y no tenemos más que seguir la misma línea. Estar muy juntos, muy unidos, a pesar de todo lo que podemos haber pasado en tiempos atrás.
Ahora mismo estamos fuertes, estamos preparados y, sobre todo, estamos muy concienciados de saber lo que tenemos que hacer para conseguir algo positivo.
Las estadísticas son las que son. Evidentemente, el rival está ahí por méritos propios, nadie le ha conseguido doblegar y es un aliciente más para nosotros de cara a lo que nos podemos encontrar el domingo.